Cubrimos las necesidades básicas de personas damnificadas o en situación de calle en La Guaira durante 3 meses. Empezamos por 100 vidas — y cuando las cubramos, vamos por las siguientes 100.
$19 = una persona, un día. Así de simple.
Sostener la vida diaria de quienes lo perdieron todo. Cuatro frentes, todos los días, durante tres meses.
Agua potable y comidas diarias para que nadie pase hambre ni sed.
Kits de aseo y lo básico para recuperar la dignidad de cada día.
Acompañamiento psicológico y orientación para volver a empezar.
Consultas, curas y tratamiento para condiciones de salud.
No repartimos ayuda al azar. Cada persona del programa es censada y registrada, y su caso se acompaña con documentación por cada profesional que la atiende.
Identificamos y damos de alta a cada persona beneficiaria.
Cada vida tiene su ficha: salud, situación y necesidades.
Médicos, psicólogos y orientadores laborales documentan cada avance.
La documentación respalda en qué se usó cada aporte.
Un aporte único, un compromiso mensual o llevando la causa puesta. Todo va al fondo 100 La Guaira Souls.
Cada aporte cuenta. Ayudas a cubrir hidratación y alimentación básica, y te unes a la red que sostiene el fondo mes a mes.
Te vuelves parte de 100 La Guaira Souls. Tu aporte cubre varios días de comida, higiene y atención de una persona, cada mes.
Cubres las necesidades básicas de una persona durante todo el mes. Eres, literalmente, el sostén de una vida en La Guaira.
La franela oficial de 100 La Guaira Souls. Diseño Hawaiira, edición de la campaña. Cada compra viste tu apoyo y financia días de necesidades básicas cubiertas.
La Fase 1 sostiene la vida ahora mismo. La Fase 2 la reconstruye. Y no nos detenemos en 100: cada 100 vidas cubiertas, vamos por las siguientes.
Sostener a 100 personas durante 3 meses: alimentadas, hidratadas, limpias, atendidas y acompañadas mientras recuperan estabilidad. Cada una, censada y con su expediente.
El siguiente paso: ayudarlas a reconstruir su vida de raíz. Un techo, un oficio y una vuelta digna a la sociedad. No es caridad puntual, es un camino completo.
Cada dólar, rendido. Operamos coordinados con las autoridades y publicamos en qué se usa cada aporte. La confianza se construye mostrando, no prometiendo.